Primera Nacional: Gimnasia eliminó a Independiente Rivadavia y sigue en carrera hacia el ascenso




Lejos de especular con la ventaja deportiva que tiene a su favor (por haber finalizado más arriba en la tabla de posiciones de la fase regular), Gimnasia salió con determinación. Con tres centrales para contener el juego aéreo de Quiroga, Villarreal y Garrido en el centro del campo para marcar y distribuir, Nouet por la derecha, Bersano por izquierda, Solar flotando y Galeano en el centro del ataque, el Lobo salió a presionar alto sobre la salida de Independiente.
Acorralado, el Azul se cargó de faltas en los primeros minutos y cada balón detenido que caía en el área era una presunta acción de peligro. Galeano tuvo la más clara de ese inicio furioso del Lobo: fue a los 4′, tras un córner de Garrido que cayó en el segundo palo y el ex Godoy Cruz la tomó de volea y el balón se fue.
Independiente recién cruzó la mitad de la cancha a los 14 minutos. No fue a partir de un ataque organizado ni de una jugada elaborada ni mucho menos. El recurso más utilizado por la visita en el primer tiempo resultó el pelotazo largo de Freytes para Quiroga. De todos modos, más allá de la precisión de Freytes para encontrar casi siempre la cabeza del Flaco, el problema del Azul es que carecía de sorpresa.
A los 23′ llegó el gol de Gimnasia. Pase filtrado rompiendo líneas de Garrido para Nouet, quien apareció en una posición intermedia, tocó para Solari, se acomodó y desde la medialuna sacó un derechazo bajo que dejó sin respuesta a De Olivera. Premio para el Lobo, que fue mucho más en esos primeros minutos.
A Independiente le costó unos minutos acomodarse en el partido. Nervioso, Scolari le entró con todo a Solari en el lateral y se ganó la amarilla. Y en la jugada siguiente, Solari encaró otra vez, abrió para Arce y el centro del lateral casi termina con un pelotazo en contra de Feytes.
La Lepra tardó en reaccionar. Recién pasando la media hora de juego esbozó algunas tibias llegadas. Pero claro, todo era puro empuje y poca claridad. Navarro, el único capaz de poner cierta claridad, estuvo ausente durante varios minutos. Y la pelota pasó más por Freytes que por Palacio o Ambrogio. La llegada más clara de la Lepra fue a los 36′, tras otro pelotazo de Freytes para Quiroga por elevación que el Flaco bajó, rebotó en un defensor de Gimnasia y le quedó el rebote dentro del área para asistir de zurda al “Colo” Martínez, quien tuvo tiempo de acomodarse y armar el zurdazo que rechazó un bien ubicado Tomás Giménez. Fue la más clara del Azul en el partido.
Gimnasia bajó la intensidad en los últimos minutos del primer tiempo. Retrocedió en el campo peligrosamente y sumó piernas detrás de la línea de la pelota. Independiente no tuvo demasiadas ideas para desequilibrar a una última línea con algunas dudas. Y con el 1-0 en favor del local se fueron al descanso.


