Crisis en el Reino Unido: con tan sólo 45 días al mando renunció la primera ministra Liz Truss, cómo se eligirá a su reemplazante

La primera ministra británica, Liz Truss, renunció hoy a su cargo un mes y medio después de llegar al poder, jaqueada por crecientes pedidos de dimisión de su propio Partido Conservador luego de que su política económica hiciera tambalear a los mercados.
“Reconozco que, dada la situación, no puedo cumplir el mandato para el que fui electa por el Partido Conservador”, dijo Truss, de 47 años, en la puerta de su residencia oficial, un día después de afirmar que era una luchadora y no alguien que se rendía.
Un frustrado plan económico presentado por el Gobierno el mes pasado causó inquietud en los mercados y una crisis política que incluyó el reemplazo del ministro de Finanzas, varios giros de 180 grados y un quiebre de la disciplina en el partido gobernante.
Truss dijo que su agrupación elegirá a su sucesor en un nuevo proceso de votación interna que será organizado de aquí al final de la próxima semana.
Pero no está claro que eso logre evitar el adelantamiento de las elecciones ante la situación sin precedentes desatada por la renuncia de Truss, la premier que menos tiempo estuvo en el cargo: 45 días.
El líder del opositor Partido Laborista, Keir Starmer, reaccionó al anuncio de Truss exigiendo que se celebren “ya” elecciones generales.
La renuncia de Truss llegó horas después de que seis parlamentarios conservadores más se sumaron a otros tantos integrantes del oficialismo que ya habían pedido que diera un paso al costado.
Truss sufrió ayer un nuevo golpe con la renuncia de la ministra del Interior Suella Braverman, que dimitió luego de haber enviado por “error” un documento oficial desde su correo electrónico personal, algo que viola las reglas ministeriales. En su carta de renuncia, la diputada Braverman lanzó evidentes críticas a Truss, al decir que tenía “preocupaciones sobre la dirección del Gobierno”.
”La (correcta) administración del Gobierno depende de que las personas acepten la responsabilidad por sus errores”, escribió, en una velada alusión a Truss, que esta semana dijo que lamentaba sus errores pero seguía al frente del partido y del Gobierno. Esta baja es la segunda en el gabinete tras el despido del ministro de Finanzas, Kwasi Kwarteng, cara visible de la presentación de un plan económico que generó las turbulencias financieras.
La libra cayó a su nivel más bajo de la historia y los rendimientos de los bonos de Estado a largo plazo se habían disparado, mientras que el Banco de Inglaterra tuvo que intervenir para impedir que la situación no llegara a una crisis financiera. El nuevo ministro de Finanzas, Jeremy Hunt, no solo dio marcha atrás con el paquete de medidas, sino que además anunció una suba de impuestos y recortes en el gasto público, generando aún más el descontento en la población. Hunt dijo hoy que no tenía previsto ser candidato para reemplazar a Truss.
Cómo se elegirá el próximo primer ministro británico tras la renuncia de Liz Truss

En algunos sistemas parlamentarios, la renuncia de un primer ministro daría lugar a elecciones, de las cuales saldría el nuevo mandatario. Pero el Reino Unido no funciona así. El líder del partido con mayoría en el Parlamento es el primer ministro de facto.
Este partido es actualmente el Partido Conservador, que tiene una amplia mayoría de bancas en la Cámara de los Comunes tras una arrasadora victoria en las elecciones de 2019.
Por eso, la dimisión de una primera ministra por razones que no sean la pérdida de un voto de confianza, como fue el caso de Liz Truss este jueves, no debería desencadenar unas elecciones generales. La ley dispone que el Parlamento se disuelve al cabo de cinco años. Las próximas elecciones están previstas para enero de 2025.
Entonces, lo que se elegirá en esta ocasión es al nuevo líder del Partido Conservador, que automáticamente pasará a estar a cargo del Poder Ejecutivo. No está obligado a convocar elecciones anticipadas, aunque tiene el poder de hacerlo.
El proceso de elección se activó inmediatamente tras la renuncia de Truss. Graham Brady, el veterano parlamentario encargado de organizar las internas de los conservadores, prometió un reemplazante en tiempo récord, con un nuevo líder elegido para el próximo 28 de octubre.
Cómo funciona el mecanismo
Ante la urgencia de elegir el reemplazante de Truss en el menor tiempo posible, el Partido Conservador estableció un alto umbral de al menos 100 votos de los 357 parlamentarios tories para los aspirantes a líderes, limitando efectivamente la carrera a tres candidatos.
Las nominaciones se cerrarán el lunes y, después de una votación de los parlamentarios conservadores, los afiliados al partido decidirán el ganador en una votación en línea acelerada que se anunciará el 28 de octubre, dijo Brady.
En cambio, si solo un candidato obtendrá 100 nominaciones, esa persona se convertirá automáticamente en primer ministro, dijo el presidente conservador
Los críticos de este sistema apuntan a la escasa representatividad que tienen las personas inscritas en el Partido Conservador, no sólo sobre la totalidad del electorado británico, sino incluso sobre los propios votantes tories, que fueron casi 14 millones en 2019. En la última interna, entre Truss y el ex ministro de Economía Rishi Sunak, votaron unos 172.000 afiliados del partido. Este mecanismo hace que, en algunos casos, el futuro líder ni siquiera sea demasiado popular entre los votantes de su fuerza.
El surgimiento de un candidato de “unidad” podría evitar una nueva interna partidaria. Pero todo apunta a que eso no ocurrirá.


