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6/9 Día Mundial del sexo, la ciencia detrás del sexo oral

Cada 6 de septiembre se festeja el Día Mundial del Sexo. No es casual, ya que esta efeméride tiene su origen en la combinación del día y mes -6 del 9- que alude a la postura sexual en la que dos personas se practican sexo oral mutuamente, la popular pose 69.


El sexo atraviesa transversalmente a todos los periodos históricos, a todas las generaciones, estratos sociales, y la búsqueda del placer muchas veces conlleva un camino de goce mientras que en varias oportunidades generó conflictos amorosos que han desencadenados desencuentros e inclusive guerras.


Consultado por Infobae, el doctor Walter Ghedin, médico psiquiatra y sexólogo, advirtió: “El sexo oral es una práctica muy placentera porque estimula zonas de mucha inervación y vascularización (glande, prepucio, testículos, labios mayores y menores, introito vulvar, clítoris, etc.)”.


“Quienes lo disfrutan seguramente lo incorporan como una experiencia que debe estar en todo encuentro erótico. Lo ideal es que el juego estimule previamente otras zonas no genitales que ayudan a preparar o caldean el cuerpo para el sexo oral. Las áreas que rodean a los órganos genitales suelen ser también muy estimulantes: alrededor de los labios mayores, pliegue inguinal y en los hombres entre los testículos y el ano, ya que ahí se localiza la prolongación interna de los cuerpos cavernosos del pene”, precisó.


Sin embargo, según Ghedin, las zonas más ricas para disparar el goce son el clítoris y los labios menores en ellas y en los hombres la estimulación del prepucio y el glande. “La mujer disfruta con los movimientos rítmicos que le imprime el hombre a la lengua, pero aconsejo cambiar la intensidad y el ritmo para ir elevando el nivel de sensaciones. El juego puede tener momentos más fuertes y otros más calmos, siempre y cuando exista acuerdo y ninguno se sienta exigido a hacer algo que no le gusta. También hay que tener en cuenta que hay clítoris que son más sensibles, y hasta dolorosos, y hombres que ante el mínimo roce del glande tienden a eyacula”, manifestó.
También en diálogo con Infobae, la ginecóloga, obstetricia y sexóloga Florencia Salort, (@flordegineco en Instagram), se refirió al sexo oral: “El Día Mundial del Sexo por el 6 y el 9, de la posición sexual 69, hace que reflexionemos que en el sexo oral, ‘el gran educador sexual’ que tuvimos que fue la pornografía, lamentablemente, siempre lo incorporó como una práctica que sí o sí no puede faltar en un encuentro sexual y esto no tiene por qué ser así, es lo primero que tenemos que desterrar, ya que al 20% de las personas no les gusta dar o recibir sexo oral, y esto no está ni bien y mal, es y cada persona tiene derecho y la libertad de elegir sus gustos”.


“Otra de las cosas que está bueno desmitificar es que no hay un tip para hacerlo, es imposible que cada persona sepa cómo le gusta a su pareja sexual que le realicen sexo oral, tanto en sus genitales como en su ano o boca, ya que esta práctica hace referencia a la inclusión de la boca”, advirtió.


Según precisó Salort a este medio, los dos condimentos que no pueden faltar para que el sexo oral tenga éxito es que las personas tengan ganas y que los que lo reciben y lo dan les guste. “De nada sirve dar un sexo oral que nosotros queremos dar y que la otra persona no lo reciba de forma placentera y viceversa; el desgano es algo que nos tira para abajo, si lo hacemos sin ganas es difícil dar y sentir placer, y si lo hacemos sin que nos guste no nos va a generar una buena conexión con nuestro bienestar sexual a la corta o a la larga.

Incursionar en una práctica sexual que no nos gusta por la otra persona primero que no lo aconsejo y segundo que esto no debería ser así, deberíamos preguntarnos por qué estamos en esa situación, si nos falta comunicación, si tenemos miedo, si tenemos vergüenza de decir que no nos gusta, si no podemos decir lo que nos gusta y tercero saber que a la corta o a la larga eso no va a funcionar”.


De acuerdo a Ghedin, “el 69 es una práctica sexual muy excitante, pero tiene algunas particularidades a tener en cuenta: No empezar el encuentro sexual con sexo oral, estimular otras zonas que caldeen el cuerpo; acordar juntos tener este tipo de práctica; recordar que hay personas que son muy sensibles a los olores (otras no lo son, al contrario, las estimula), en estos casos la higiene previa es recomendable y el sexo oral debe variar de ritmo e intensidad según se vaya dando la interacción”.


“El sexo oral es una experiencia sensorial rica y potenciadora de estímulos, hay que despojarse de prejuicios y entregarse a probarlo. Vencer los prejuicios es un objetivo interesante a plantearse. Los prejuicios los tienen mujeres y hombres: ‘va a pensar que lo hice con muchos hombres” o “no quiero que la madre de mis hijos me haga eso’, por ejemplo”, añadió.


Para el sexólogo, otro prejuicio frecuente tiene que ver con el olor a lubricación y que impide que muchas mujeres no lo quieran hacer. En este caso el uso de cremas, geles de diferentes gustos, ayudan a vencer las resistencias. “Por suerte las personas disfrutan cada vez más libremente del sexo oral. Poco a poco los prejuicios van cayendo, sobre todo aquel que considera que el sexo se hace para complacer al otro. La regla es: me complazco, te complazco, nos complacemos juntos”, opinó.


“Según encuestas que propulsé en mis redes sociales (NdlR: Florencia Salort, @flordegineco en Instagram, tiene más de 333 mil seguidores), a la mitad de las personas más uno no les gusta el 69, la mayoría dice que no les gusta dado a que no se pueden concentrar en dar y recibir placer al mismo tiempo; otras personas dicen que no les gusta por los olores que provoca y por su proximidad en algunas posiciones del ano; por que les da mucha vergüenza hacerlo y recibirlo a la vez por la posición que implica, se cohíben y les cuesta mucho expresar su placer”, enumeró la ginecóloga en este punto.


Un consejo en relación al rechazo a los aromas corporales, de acuerdo a Salort, es amigarse con el propio olor, “los genitales no huelen a rosas”, pero cada persona tiene su propio olor. “No es recomendable ponerse perfumes, desodorante o algún tipo de producto ya que hace muy mal a los genitales, los irrita, hace cambiar el pH y genera a la larga mucho más olor del que realmente se genera”, recomendó.
“Esos mismos olores que nosotros creemos que molestan en algunos casos son extremadamente excitantes para una u otra persona, y le hacen bien a la pareja y a la relación sexual, son un gran condimento”, amplió Salort.


En relación a esta posición sexual y de acuerdo a Ghedin, “en el 69 los cuerpos deben estar flexibles para que se puedan acomodar y mover durante el encuentro, no es cuestión de dejarse llevar por el placer y quedarse inmóvil esperando que el otro haga lo suyo: el 69 es una práctica que requiere dar y recibir en simultáneo. Los movimientos de la pelvis y los miembros son muy importantes: la pelvis debe moverse acercando los genitales a la boca del compañero/a sexual y por último los cuerpos deben permanecer cómodos para no sentir que la cercanía los limita y que falta el aire”, detalló.
Entonces, en definitiva, ¿cómo disfrutar al máximo el sexo oral? “Lo principal es que tiene que haber ganas en las personas que participan, no se deben sentir nunca obligadas y que no crean que esta práctica nunca debe faltar: esto no es así: hay días y días, jornadas que tenemos ganas de algunas cosas y otras no. Hay momentos que queremos experimentar cosas nuevas y días que decimos que no. La clave del placer, del goce y del disfrute tiene que ver con saber y respetarnos en el momento que estamos en la cama y qué es lo que verdaderamente tenemos ganas de hacer y qué no”, resaltó Florencia Salort a Infobae.


De acuerdo a la ginecóloga diploma de honor UBA que forma parte del staff del Servicio de Ginecología del Hospital Italiano de Buenos Aires, “no existe ninguna práctica que haga que seamos buenos o malos en la cama, cada persona es buena en el sexo cuando es coherente con lo que le pasa al otro y a uno mismo, y las claves que tiene para producir su goce. La comunicación hace que una persona la pase bien, no existe el bueno o el malo en la cama, existe lo que nos gusta y lo que no nos gusta y ser coherentes en nuestra sexualidad con ello”.


“No me gusta dar tips, no hay un ABC de cómo practicar el sexo oral, ya que a cada persona le gustan cosas diferentes y somos todos distintos. Está bueno con respecto al autoconocimiento, la confianza y la comunicación, que una persona pueda decidir si le gusta fuerte, no fuerte, presiones o sensaciones de la lengua en el mismo lugar, la punta, lamidas, succiones, que cambie los lugares, intensidades, velocidades, que vaya de las nalgas y las ingles hacia la vulva o hacia los testículos o perineo, escroto, etc. Lo más importante para darte cuenta si vas bien o no vas bien es cómo reacciona la otra persona, si hace gemidos, la forma en la que reacciona con el cuerpo, si te habilita, si cierra las piernas, si te corre, esa comunicación no verbal y por supuesto verbal tiene que escucharse y sólo así llegás al éxito de la relación”, completó.


El sexo oral es una de las prácticas más frecuentes y estimulantes del encuentro erótico. Sin embargo, “aun así, hay parejas que se resisten (por pudor o prejuicios), y cuando logran superar las limitaciones encuentran en él una rica fuente de placer. Animarse a usar la lengua para recorrer el cuerpo despertando zonas erógenas es una experiencia sugerida para incrementar y diversificar el juego previo”, especificó a Infobae Walter Ghedin, médico psiquiatra y sexólogo.


Y agregó, en este sentido, que el erotismo se nutre de numerosas variantes que pueden, o no, incluir la penetración. Según el experto, cada vez más personas dejan de lado los condicionantes sociales, culturales y religiosos, para aventurarse en amplitud del sexo. La meta es disfrutar, y por qué no, entrenar habilidades sexuales para mejorar la autoimagen, la estima, y reforzar los vínculos amorosos. No obstante, la excitación puede llevar al frenesí sexual sin darnos cuenta que algunas acciones extremas ocasionan lesiones (la mayoría benignas) en la piel y en las mucosas, que pasan desapercibidas o provocan síntomas leves. A tener en cuenta:


-La mayoría de estas lesiones son benignas y se resuelven en pocos días.
-El uso frecuente de sexo oral “fuerte” puede volver crónicas las lesiones confundiendo con verdaderas patologías.
-Regular la intensidad y la dinámica del sexo oral (alternar la succión con la apertura de la boca; morigerar el golpeteo del pene en el paladar).
-Animarse a decir lo que te gusta y lo que no te gusta.
-Comunicar, buscar el estilo de relación sexual, generar cambios para romper con la rutina, complacernos y complacer, respeto mutuo, son condiciones de todo buen encuentro.
-Recordar que la fellatio y el cunnilingus pone en contacto la boca con fluidos; el uso de profilácticos previene las enfermedades de transmisión sexual.


Fuente: infobae.com

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