Vendimia 2026: la música y el vestuario nos harán viajar a través de 90 años de historia


La Vendimia copa la temporada de verano en Mendoza y hay equipos que ya están trabajando para el Acto Central. Es el caso de los vestuaristas y los músicos que coparon Le Parc desde el 5 de enero para coser y coser; ensayar y ensayar, esperando hacer las delicias del público en el espectáculo “90 cosechas de una misma cepa”.
Tal cual está enraizado en el corazón de esta edición, la puesta apelará a recuperar los 90 años de Vendimia que se cumplen en esta ocasión. Y la música, parte sustancial, no estará ajena a esta fuerte impronta de la identidad mendocina.
La música del espectáculo, que se pondrá en escena en el teatro griego Frank Romero Day las noches del sábado 7 de marzo y domingo 8 de marzo tendrá un rasgo distintivo: el 50% de las composiciones serán originales y el resto dialogará con piezas emblemáticas que marcaron la fiesta desde sus orígenes.
En cuanto al vestuario el 70% de las 7.500 prendas que se usarán en el Acto Central y su repetición son vestuarios recuperados de distintas vendimias a lo largo de nueve décadas.
La cifra impresiona y da cuenta de una tarea silenciosa, minuciosa y sostenida en el tiempo. Detrás de esa logística está Mirta Gimenez, supervisora de vestuario de la Fiesta Nacional de la Vendimia, quien desde hace ocho años consecutivos coordina un engranaje que combina memoria, oficio y renovación.
Más de 50 músicos en Vendimia

Desde el 5 de enero, el ensamble comenzó a reunirse en el Espacio Cultural Julio Le Parc. Allí, bajo la dirección musical de Paíto Figueroa, los músicos ensayan cuatro horas diarias, de lunes a viernes, en jornadas intensas que anticipan un espectáculo pensado para conmover y también para interpelar la memoria colectiva.
“Arrancamos el cinco de enero con una semi totalidad del ensamble que finalmente va a tocar”, explicó Figueroa a Los Andes. “Empezamos a ensayar con treinta y ocho músicos, de nueve a trece, acá en el Espacio Julio Le Parc, en una de las salas que nos han acondicionado para tal fin”.
Pero son los que están dando los primeros acordes -literalmente-. Ese número crecerá en las próximas semanas ya que luego se sumarán otros músicos y el ensamble llegará a 55 intérpretes en escena.
La música será completamente ejecutada en vivo, uno de los sellos que busca reforzar esta edición aniversario.
La música de Vendimia 2026: mitad original, mitad memoria
La Fiesta Nacional de la Vendimia 2026 estará bajo la dirección de Pablo Perri, quien ya fue director en la edición 2024. El equipo tiene además a Silvia Graciela Moyano como guionista.
En el llamado a concurso público, la Subsecretaría de Cultura pidió explícitamente que haya alusiones claras a los 90 años de la tradicional celebración popular local y a la evolución de la industria vitivinícola a nivel productivo en estas nueve décadas.
Por eso, el repertorio que se está gestando combina creación y rescate histórico. “Aproximadamente la mitad de la música está compuesta para esta obra”, señaló Figueroa, “y el resto es música que hemos ido sacando de diversas obras anteriores dentro de estos noventa años”.
Un espectáculo para mirar con atención: habrá sorpresas en Vendimia
En una obra que busca condensar nueve décadas de historia en apenas una hora, el ritmo será vertiginoso y las sorpresas constantes. “Tenemos que hacer un resumen de noventa años en una hora”, advirtió Figueroa. “Entonces, por ahí las citas musicales son muy pequeñas, los efectos especiales son muy veloces y hay que estar atentos”.
Y aseguró que esta Vendimia estará atravesada por esa lógica: guiños, citas reconocibles, pasajes breves que apelan a la memoria del espectador.
“Desde la música, hay citas que tienen que ver con cosas que nosotros reconocemos y que van a estar, que van a pasar, aunque sea por un breve momento”, explicó. “Está llena la obra de sorpresas”, subrayó.
En ese sentido, recomendó al público un ejercicio poco habitual para eventos masivos: estar plenamente presente. “El enfoque del aquí y ahora es clave. Si no se enfocan, se van a perder cosas, porque es muy entretenida y pasan todo el tiempo”, sostuvo.
Vestuario: un equipo de 50 personas y un trabajo en cadena

Este año, el área de vestuario reúne a unas 50 personas. “Ya tengo trabajando todo el equipo: modistas, planchadores, vestuario especial, corte y depósito”, detalló la supervisora. Todos comenzaron formalmente el 5 de enero en el espacio Julio Le Parc, aunque el número de integrantes puede variar según las necesidades.
En una Vendimia que busca recuperar su historia, el vestuario se vuelve también un gesto de homenaje. “Tenemos un vestuario que es protocolar, que está compuesto en un 70% por prendas que ya se usaron en otras vendimias y un 30% de vestuario nuevo”, explicó Gimenez. En números concretos, de las 7.500 prendas que vestirán a bailarines y actores, algo más de 2.000 serán confeccionadas para la ocasión.
La decisión no es solo estética, sino simbólica. “Lo que ha pretendido el director es que sobre el escenario se revalorice ese vestuario que han hecho otros vestuaristas y otras modistas”, señaló. “Muchos han querido participar y han quedado afuera del concurso, pero de esta manera, aunque no estén personalmente, su trabajo vuelve a estar presente. Es como decir: ahí estamos nosotros también”.
El vestuario de los protagonistas de la Vendimia
Hay un equipo específicamente abocado a lo que llaman vestuario especial. Es el que lucirán los personajes protagónicos y está integrado por siete personas, más el jefe de vestuaristas que forma parte del staff. “Dentro del vestuario hay un área que se llama vestuario especial, que también dirijo yo, pero ellos tienen un creador, que es el jefe de vestuario especial, y es quien hace los diseños que usan los personajes principales”, explicó.
Dentro del universo del vestuario vendimial, ese equipo cumple un rol clave. “Es un grupo donde hay artistas plásticos, bordadores, modistos y modistas. Es un equipo especial donde se hacen los tocados, se borda con gemas y se trabaja el vestuario de los personajes principales”, precisó Gimenez. Ese sector convive con el resto de las áreas que hacen posible que miles de artistas salgan a escena vestidos en tiempo y forma.
Sorpresas, innovación y una Vendimia sin color dominante
Aunque el foco esté puesto en la recuperación histórica, la Vendimia 2026 también buscará sorprender. “Hay algunas sorpresas en el vestuario que no te puedo contar”, anticipó Gimenez. “La vestuarista y el director se han jugado por poner cosas que no se han visto antes en la Vendimia. Incluso a nosotros, en los coloquios, nos sorprendió. Es un diseño bastante atrevido para la Vendimia”.
La combinación no es casual, es una Vendimia nostálgica, que quiere recuperar la historia, pero al mismo tiempo incorpora aires innovadores. En ese cruce entre pasado y presente aparece otro dato destacado, a diferencia de otras puestas, no habrá un color dominante. “Es una Vendimia muy variada en cuanto a colores. Al mezclar vestuario de distintos años, se trató de amalgamar los básicos, pero también respetar la gama de colores originales”, explicó. Quizás sí haya un predominio por cuadro.
Entre los trabajos más complejos que hoy concentran la atención del equipo se destacan 24 faldas que tendrán un rol central en escena. “Llevan un trabajo arduo, muchas capas de tela y mucho tiempo. Van a tener un rol sustancial”, adelantó, prefiriendo no dar más detalles por el efecto sorpresa.
El cronograma es meticuloso y todo el vestuario debe estar listo para el ensayo general del 6 de marzo. “Ese día todo el ensayo tiene que ser con vestuario. A partir del lunes de esa semana, todo tiene que estar entregado”, subrayó.


