El Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación (SUTE) no irá a un paro este lunes como habían evaluado hace dos días, pero realizará distintas medidas de fuerza para expresar su rechazo a la propuesta salarial que planteó el Gobierno. La decisión fue confirmada este sábado luego del plenario que se realizó en la sede del sindicato, en Ciudad.
Los delegados docentes resolvieron por unanimidad asistir al inicio del ciclo lectivo 2022 que arranca el 21 de febrero, aunque por la tarde, a las 19, habrá una movilización junto a otros gremios estatales y la CTA. Además, se intentará «visibilizar la situación de las y los trabajadores con cartelería en las escuelas» y habrá presencia del SUTE en los actos vendimiales.
Por lo tanto, las clases comenzarán como estaba previsto, pero con acciones varias para cuestionar el aumento salarial del 46% en promedio que el equipo del gobernador Rodolfo Suarez llevó a la mesa de negociaciones. Para la titular del gremio, Carina Sedano, el planteo oficial no sólo es insuficiente sino que «representa la aplicación de un nuevo ítem aula encubierto».
Sedano sostiene esto porque -a su criterio- los incrementos planteados «no son en blanco, no tienen en cuenta el efecto de la inflación y además están atados al presentismo». Otro de los ejes de su crítica es que el bono de $115.600 que ofrece el Gobierno incluye dinero que se otorgó el año pasado, «por lo que en realidad es de sólo $61.000», según criticó la dirigente.
El SUTE reclama que los aumentos «sean en blanco» y que «tengan en cuenta el poder adquisitivo mediante una revisión técnica que contemple el efecto de la inflación«. Otra demanda es que no se aten los incrementos al presentismo, ya que esto se entiende como un nuevo avance en el mismo sentido del ítem aula.
El conflicto se suma al que se suscita con otros gremios estatales, entre ellos AMPROS y ATE, que también han rechazado las ofertas del oficialismo y que por estas horas analizan cómo continuar.




