Quiero Decir

Mi diario digital…

Si te gusta Quiero Decir

Invitame un café en cafecito.app
Cuentos y Relatos Relatos Hot

Mis primeras experiencias, mi primera fantasía, nuestra mejor siesta juntos

En ese tiempo todo era nuevo,  todo era explorar, sobre todo explorarme, conocerme, sentirme y él me llevaba a lugares nuevos e inexplorados por mí…

Todo era nuevo para mí, mi primera vez, mi primer orgasmo, mi primer telo, mis primeras caricias más allá de lo conocido y lo no conocido, mis primeras experiencias, ¿mis primeras fantasías?

En alguna que otra charla me había dicho que le gustaría que no llevara ropa interior a nuestros encuentros, habían pasado algunos meses y no me animaba a hacerlo, no era algo complicado de hacer, pero me daba “cosita”.

Una mañana temprano saliendo de la pileta, donde hacía natación, al momento de cambiarme para ir a trabajar noté que había olvidado de guardar en la mochila mi ropa interior… es decir que iría a trabajar sin ella, esperaba que nadie lo notara… Pero lo que más me inquietaba de estar sin ropa interior era recordar lo que él me había pedido más de una vez…

Todo el camino al trabajo dudaba en mandarle o no un mensaje para concretar una nueva cita en plena siesta mendocina… ganas no me faltaban y cada momento que pasaba más me gustaba la idea (más excitada me sentía) , así que finalmente lo hice.

“¿Podemos vernos hoy? Tengo una sorpresa para vos…”

“Claro que sí, ¿paso por tu trabajo?”

No necesitábamos mucho más para ponernos de acuerdo y eso me encantaba…

Pasó a buscarme, la espera se me hizo eterna, no siempre es así pero mi sorpresita me estaba haciendo anhelar el encuentro. Fuimos directo a nuestro lugar favorito, entramos a la habitación y los besos y abrazos no se hicieron esperar, era obvio que los dos estábamos ansiosos de ese momento.

Todo el tiempo me había preguntado por la sorpresa, sólo respondía que tenía que encontrarla y la verdad no tardó mucho tiempo en hacerlo… a penas tocó mis pechos una pícara sonrisa asomó en su rostro y en un segundo desprendió mi camisa para tocarlos y hacerlos suyos… yo encantada, los besaba y tocaba con tanta pasión que de a poco me derretía…

Continúo bajando sus besos por mí, por mi ombligo, mientras iba desprendiendo mi pantalón… abrió el botón, bajó el cierre y allí notó que no llevaba nada más… desaforado lo quitó del todo y me llevó hasta la cama, mientras él también se iba quitando la ropa hasta quedar desnudo ante mí…

Una vez así hundió su cara en mi interior y así como hizo suyo mis pechos, hizo suyo mi clítoris y todo mi interior, lo hacía también, lo disfrutaba tanto… de algún modo, no sé cómo ni en qué momento, sin dejar darme placer, dejó su pene frente a mi cara y sin demora lo hice mío…  Era la primera vez que hacíamos el famoso 69 y se dio de una manera tan natural, tan nuestra, que no entendí porque no lo habíamos hecho antes.

Fue una de nuestras mejores siestas juntos, aprovechamos nuestro momento orgásmico, tal vez fue por la pequeña expectativa que generé, tal vez fue por la piel que teníamos juntos. Lo cierto es que al despedirnos quedamos en pensar alguna otra sorpresa para la próxima vez…

DEJA UNA RESPUESTA

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook
Instagram