
Martín Orozco tiene 39 años, se define como fotógrafo y creativo, su estudio se encuentra en el centro mismo de la Capital de Mendoza y desde allí, junto a su equipo, crea y trabaja para el mundo. Él es reconocido principalmente por su Proyecto 365, el cual consiste en realizar una fotografía distinta cada día contando historias diferentes, comenzó en el año 2016 y actualmente está transcurriendo su quinta temporada. El proyecto empezó en sus redes sociales (@martinorozco), donde ya tiene más de 30 mil seguidores, y ha sido expuesto en La Habana, Cuba en 2018 y en la Embajada Argentina en Londres el mismo año.

– Empecemos por el principio, ¿cómo comenzaste con la fotografía?
– Estudié abogacía 3 años, me di cuenta claramente que ése no era mi camino, después estudié diseño gráfico y publicitario y ahí me enamoré. Me di cuenta lo que era estudiar con amor y pasión. El primer año descubrí la fotografía y fue amor a primera vista, yo ni sabía que podía vivir de la fotografía. Básicamente así comenzó todo, tuve mi estudio de diseño, a la vez trabajaba de fotógrafo hasta que me di cuenta que sólo quería especializarme en fotografía, desde el 2010 vivo exclusivamente de la fotografía.
–Como fotógrafo, ¿cuáles fueron tus primeros trabajos?
– Siempre hice publicidad para empresas acá de Mendoza y algunas de afuera junto con casamientos. En una época hacía más casamientos porque había encontrado un estilo personal que a las personas le gustaba mucho, no eran las fotos típicas de casamiento, era algo más personalizado y me sirvió de entrenamiento, que de otra forma no hubiese podido tener, mucha creatividad, mezcla de estilos fotográficos.
– ¿Cómo empezó y qué es el PROYECTO 365?
– Venía trabajando muchísimo, sin parar, pero me di cuenta que no estaba haciendo la foto que yo quería. Al mismo tiempo notaba que no se estaba valorando a las personas por sus buenas acciones, siempre en los medios está la mala noticia pero nunca la buena. Por eso quise hacer un proyecto como tributo a la gente que quiere cambiar al mundo y con una visión totalmente positiva, haciendo fotos a gente que yo quiero y como quiero. Lo empecé para mí y comenzó a crecer un montón el proyecto, lo terminé el primer año, sin darme cuenta había retratado desde Messi, al presidente, a un montón de gente y me divirtió tanto que seguí un segundo año y ya vamos por el quinto año ininterrumpido. Pero teniendo como norte que siempre tiene que ser fotos que a mí me gusten y con gente que para mí mejoren el mundo.
– Otro de tus proyectos es REINAS COMO REINAS, ¿cómo surgió?
– Cuando me di cuenta que el 365 gustaba mucho y era bastante básico, me di cuenta que podía hacer otros proyectos. Siempre había visto que se retrataba a las Reinas de la Vendimia como concurso de belleza y me preguntaba ¿cómo no se puede hacer algo mejor? Nunca había hecho fotos a las Reinas de la Vendimia y decidí hacer fotos como si fueran póster de películas, mezclando la idea de reinas reales como de la monarquía y mostrar a las mujeres como poderosas e independientes, fuertes. Por eso decidí hacerlas en lugares que no tuvieran que ver con la vendimia, sino en descampados, lugares abandonados, para mostrarlas a ellas como si fueran reinas del lugar, mostrándolas de otra forma.
Fue un laburo enorme recorriendo más de cuatro mil kilómetros durante los tres años que lo hicimos, retratando a cada reina en su propio departamento, y de allí comenzaron a aparecer otro proyectos como “Charge to the Circle”, una iniciativa internacional para promover los autos eléctricos y la conservación de los océanos.
– Volviendo al PROYECTO 365, ¿cuál o cuáles son tus fotos favoritas y cuál todavía te falta por hacer?
– Es muy difícil, hay muchas. El otro día vi una, que es de un momento, no es buena técnicamente, es muy simple pero me encanta por el momento… es de mis dos hijos con la camiseta de River, los dos festejando. Hay otra foto que hice en Londres con una cámara chiquita de un micro pasando que creí que no iba a poder hacerla, la hice y me encantó. Como trato que todas las fotos me gusten a mí hay muchas.
Y la foto que me falta de Mendoza es a Chanti (humorista gráfico mendocino), sé que no es un imposible y de Argentina me gustaría retratar a Mirtha Legrand, de una forma que nunca la retrataron.
– Contanos de tu nuevo proyecto: LAND, RUMBO A LA CIMA DEL MUNDO.
– Es un documental sobre la montaña, la superación personal, la excusa es subir la montaña más alta de América que es el Aconcagua y mostrar el proceso de una persona que nunca ha subido una montaña, entrenarse para subirla. A la vez es un tributo a la montaña, a la vida al aire libre, y algo tan icónico de Argentina como el Aconcagua que no hay nada armado sobre ella. Es reconocida por todo el mundo, la tienen como una montaña mística y nosotros la ignoramos.
– He leído sobre vos que a pesar de trabajar y dar charlas por varios países tu base va a ser siempre Mendoza, ¿es así?
– Porque Mendoza es un lugar para proyectar una carrera internacional. A pesar de los problemas económicos y que he trabajado y vivido en otros lados siempre trato de pensar que Mendoza es el centro del mundo y desde aquí proyectar y trabajar haciendo lo que más me gusta.
Así es, piensa, trabaja y proyecta Martín Orozco desde el corazón de Mendoza hacia el mundo, un mendocino de pura cepa como decimos aquí.






