


Con tantas opciones para ver películas y series hoy en día no siempre te topas que una buena, buena para ver… en este caso encontré una casi por casualidad que me encantó, me maravilló…. es un drama basado en una historia real, que no conocía para nada, pero una vez que vi la historia lo quise saber todo.
La película es La virgen roja, es española y está basada en la vida de la joven Hildegart Rodríguez… una historia de novela es poco decir. Es un film que toda feminista que se aprecie de tal debe ver, que todo hombre que cree que la mujer es un ser inferior debe ver, que todo ser en el mundo que cree que se puede formar a la mujer perfecta es posible debe ver.
La historia se centra en la relación entre madre e hija, una madre contradictoria de pies a cabeza, una madre que engendra a una niña tan solo para que sea perfecta, quiere sea la mujer del futuro, que lidere a masas… Ésta madre, Aurora Rodríguez, pretende que su hija, Hidelgart, sea la mujer más inteligente, lo cual logra con creces y una mujer libre… pero ella misma no le termina de dar esa libertad y es la principal contradicción de toda la historia… que termina de la peor manera cuando Hidelgart quiere hacer uso de esa libertad que le es impuesta como idea, pero nunca se materializa.
La película fue un fenómeno cinematográfico en España y llegó a la plataforma de Prime Video el pasado 5 de diciembre. Está protagonizada por Nawja Nimri (La casa de papel, Vis a vis, Quién te cantará) en el papel de Aurora Rodríguez y Alba Planas (Skam España) como Hidelgart.
La virgen roja está basada en la vida real de Hildegart Rodríguez Carballeira, la española nacida en 1914 considerada una niña prodigio y que tuvo una exigente madre que la quiso convertir en un modelo de mujer del futuro. A los 11 años, Hildegart ya daba conferencias sobre feminismo y sexualidad, hablaba sobre la prostitución o sobre los anticonceptivos. Todos conceptos más que actuales hoy en día e interesantes desde el punto de vista de una chica que no había experimentado su propia sexualidad.
A sus 18 años, Hildegart comienza a experimentar la libertad y conoce a Abel Velilla, quien le ayuda a explorar un nuevo mundo emocional y desmarcarse del férreo nido materno. La joven también pasó a la historia por su latente activismo político y su inteligencia, pero no todo fue un jardín de rosas para ella.
“Escribía cosas que siguen sonando a día de hoy”
Alba Planas habló sobre lo que supuso para ella, a nivel interpretativo, meterse en la piel de Hildegart. “Es un proyecto que me fascina, me encanta hablar de la película porque se generan debates, incluso me pregunto cosas que durante el rodaje no me había cuestionado”, indicó a este medio.
“El punto de partida fue lo más difícil de de preparar”, pues tuvo que meterse en la piel de una chica de 17 años “que aparentaba 40″, con un porte y estar poco adecuados para la efervescencia propia de la adolescencia. “Es una joven que tiene un nivel de pensamiento progresista inconcebible para la época, pero que a la vez no tiene ningún tipo de experiencia vital”, de ahí que resultase un reto darle forma a su constreñida personalidad.
A la actriz le “enfada” que nadie de su generación la conociese, incluida ella. “Es fuerte que casi nadie sepa quién fue”, admite. Planas frunce el ceño ligeramente, dejando clara su postura sobre el silenciamiento de Hildegart en los libros escolares e históricos. “Escribía cosas que siguen sonando a día de hoy”: sexo, eugenesia, genitales femeninos o incluso el derecho al aborto libre.


En La virgen roja, el proyecto Hildegart adquiere una narrativa oscura, pero doméstica, casi sustentada por la subyacente ternura del nexo entre ambas. Una relación entre madre e hija que va más allá de los estándares caóticos que se plasman en las exitosas novelas de Vivian Gornick. La obsesión de Aurora por conformar el ideal de mujer del futuro acabó gestando la trágica muerte de su única hija.



