Imputaron al dueño de los perros que atacaron al nene en Rivadavia, quien se encuntra con estado reservado

Luego de analizar la evolución del niño de 5 años que fue mordido por una jauría en Rivadavia y de evaluar los informes del forense y de Científica, finalmente la Fiscalía de San Martín imputó al abogado Ricardo Osmar Ganum (61) por el delito de lesiones culposas.
Esta imputación se iba a realizar ayer por la tarde pero se postergó para esta mañana porque se estaba esperando un informe judicial sobre algunas denuncias que los vecinos y los padres de niño habían comentado a la prensa. Esta mañana, mientras Ganum conversaba con la prensa, fue llevado por la Policía para ser imputado formalmente.
Según informaron desde el Ministerio Público Fiscal, el fiscal correccional Emiliano Ortega estableció que, en abril de 2022, varios vecinos de la zona presentaron una denuncia en la comisaría de Medrano, diciendo que el abogado Ganum tenía muchos perros y que salían de la finca ubicada en el carril Moyano, sin número -cerca del barrio Doña Florencia- encarando, ladrando y amedrentando a las personas que circulaban por el lugar.
El asunto fue puesto a consideración de un juez de falta que determinó que los animales no habían mordido a nadie. Además el juez ordenó que se inspeccionara la finca, encontrándose en el lugar dos caniles de tela romboidal, muy bien construidos, donde el abogado guardaba a sus animales.
“Los perros están encerrados todo el día, yo ese día les abrí la puerta cerca del mediodía para que pastoreen y para darles de comer”, comentó el dueño de los animales.
“Nunca pude imaginarme que había un niño caminando por la finca. De haberlo visto, obvio que cierro y no los saco. Esto realmente fue un accidente. Yo nunca hubiese abierto la puerta si hubiese imaginado que un niño estaba caminando por un callejón de mi finca”, sostuvo Ganum.
Personal de Policía Científica detectó unas manchas de sangre dentro de la finca, a unos 150 metros de la calle. Un dato no menor que puede complicar la situación del dueño de casa es que la finca no tendría cerco perimetral, por lo que los niños podían ingresar al predio sin dificultades.
PERROS SUELTOS
Según la primera versión del caso, realizada por los policías que llegaron al lugar, el domingo cerca de las 13.30 un llamado al 911 dio aviso que un niño había ingresado a una finca donde hay perros peligrosos, ubicada en el carril Moyano, sin número, cerca del barrio Doña Florencia.
Al llegar personal policial al lugar y entrevistar a algunos vecinos de la zona, les informaron que el menor habría aparecido pero había sido atacado por una jauría.
Además informaron que el pequeño había sido trasladado en una camioneta al hospital Perrupato de San Martín y de ahí, los médicos tras diagnosticar el caso, decidieron el traslado al hospital pediátrico Humberto Notti, con heridas por mordeduras de canes múltiples y por lo que fue ingresado en la Sala de Cirugía.
Según las primeras averiguaciones, el menor se encontraba jugando junto a otros niños, dentro de la finca y observaron la jauría, se asustaron y comenzaron a correr. Pero los animales alcanzaron al niño de 5 años y lo atacaron, produciéndole heridas en el cuerpo, en los brazos y en la cabeza.
El propietario de los perros fue el primero en auxiliarlo, llevándolo a la casa y llamando al 911. Luego llegaron al lugar los padres del menor. Entonces se decidió trasladarlo a hospital y no esperar a la ambulancia.
LA SALUD DE LORENZO
Lorenzo Albelo, de 5 años, permanece internado en el Hospital Notti luego de haber sido atacado por un grupo de perros que lo mordieron en todo su cuerpo, el domingo en Rivadavia. Indicaron que sigue sedado para manejo del dolor de las múltiples heridas que tiene y siguen su evolución de cerca. Está fuera de peligro, pero si estado es reservado.
El parte médico de este martes indicó que el pequeño de 5 años no presentó cambios en su estado general. «Continúa en terapia intensiva con asistencia mecánica respiratoria» además de estar sedado.
Agregaron que a pesar de la cantidad de lesiones que tiene en sus piernas, brazos, cervical y especialmente en el cuero cabelludo y la cara, como consecuencia de las mordeduras de un grupo de perros, «no hay evaluación para un nuevo procedimiento quirúrgico hasta el momento».
Los médicos monitorean de cerca la evolución del niño y permanece en estado reservado, a pesar que afortunadamente ninguna de las mordeduras alcanzó ningún órgano vital.
Con información de losandes.com.ar y diariouno.com.ar


