La policía encontró la bicicleta de Emiliano Miguel Fernández (37) –el empleado de Cuyoplacas que fue asesinado de un golpe esta mañana en el Acceso Norte- y busca intensamente a un joven de 20 años que sería el autor del asesinato.
Se trata de Héctor Fabián Maravilla, un sujeto conocido como “Pitay” que reside en el barrio Democracia, muy cerca del lugar del crimen.
Maravilla tiene antecedentes penales por portación de arma de fuego para uso civil (en 2020) y una causa abierta por robo agravado por escalamiento. Además era buscado la Unidad de Delitos No Especializados.
Según información policial, esta mañana la policía realizó un allanamiento en una vivienda del Democracia donde reside Maravilla y logró dar con el rodado de Fernández. Pero el joven no se encontraba allí por lo que es intensamente buscado por la zona.
ANTECEDENTES FAMILIARES
Chequeando los archivos policiales surgió un llamativo dato: Héctor Fabián Maravilla (20) -presunto autor del asesinato del Emiliano Miguel Fernández (37)- es hijo de un femicida.
Según la policía, en noviembre de 2018, Carlos Maravilla Bruna (38) asesinó a Mariana Noemí Suárez Palleres (34),quien era madre de 8 hijos, entre ellos Héctor Fabián, más conocido como “Pitay”.
Por estas horas este joven es intensamente buscado, luego de que fuera identificado a través de algunas cámaras de seguridad que registraron cuando “Pitay” ingresaba a una empresa ubicada en el Acceso Norte, minutos antes de haber atacado a Fernández con un piedra, acción que también fue filmada por las cámaras de seguridad.
PROTESTA DE LOS COMPAÑEROS
Tras el brutal homicidio compañeros del trabajador asesinado realizaron cortes del Acceso Norte en señal de protesta por la muerte de Emiliano Miguel Fernández.
El Corte se produjo pasadas las 10 en Acceso Norte, a 50 metros de la calle Pascual Segura, muy cerca de Cuyoplacas, la empresa donde trabajaba la víctima. Allí unos 100 empleados –portando improvisadas pancartas y quemando cubiertas- se concentraron en el lugar y cortaron una mano de la ruta y luego, por espacio de una hora, ambas manos.
“Hemos cortado la ruta para pedir justicia por nuestro amigo. La arrebataron la vida de un piedrazo, lo dejaron abandonado como a una rata. Pedimos justicia”, dijo uno de los trabajares, agregando que es un lugar inseguro.




