Quiero Decir

Mi diario digital…

Si te gusta Quiero Decir

Invitame un café en cafecito.app
Nacionales Noticias

Diputados: media sanción para la baja de la edad de imputación de los menores

La Cámara de Diputados de la Nación aprobó este jueves la baja de la edad de imputabilidad de los menores. El nuevo tope es de 14 años. La iniciativa pasa al Senado. También se avanzó con la ratificación del acuerdo de comercio entre el Mercosur y la Unión Europea.

Uno de los proyectos de mayor polémica fue el de ampliar la población juvenil imputable, ahora a partir de los 14. Se aprobó en general por 149 contra 100 votos el proyecto de Régimen Penal Juvenil, que reduce de 16 a 14 años la edad de imputabilidad.

La iniciativa fue respaldada por la Libertad Avanza, la UCR, PRO, Innovación Federal, Provincias Unidas, Encuentro Federal, la Coalición Cívica, Producción y Trabajo y fue rechazada por el kirchnerismo y la izquierda.

Qué implica la reforma del Régimen Penal Juvenil

El principal cambio que impulsa el gobierno es la baja de la edad de imputabilidad de 16 a los 14 años, con el objetivo de «fomentar en el adolescente imputado el sentido de la responsabilidad legal por sus actos y lograr su educación, resocialización e integración social».

Para ello, propone capacitaciones, recreación y deportes, además de atención médica y de contención por adicciones. Se ofrece también velar «por la tutela efectiva de los derechos de las víctimas» y se habilitan «instancias de mediación con el adolescente imputado».

El dictamen libertario establece penas máximas de 15 años, con la posibilidad de libertad condicional al alcanzar los dos tercios de la condena. Cuando las condenas establecidas sean de hasta 3 años, se reemplazará la privación de la libertad por otras penalidades, como las amonestaciones; la prohibición del contacto con la víctima, conducción de vehículos, asistencia a determinados establecimientos recreativos y a la salida del país; la prestación del servicio a la comunidad; y la amonestación.

Acuerdo Mercosur- UE

El tratado aprobado en la Cámara de Diputados consta de 5.000 páginas traducidas en varios idiomas y apunta a suprimir aranceles para más del 90% de las exportaciones del Mercosur y recorta las barreras de acceso para bienes industriales y tecnológicos de Europa.

El acuerdo comercial se firmó el 17 de enero pasado en Asunción, Paraguay (país que ejerce la presidencia pro tempore del Mercosur), en el marco de una ceremonia que tuvo la participación del presidente Javier Milei y de sus pares de Paraguay, Santiago Peña, y de Uruguay, Yamandú Orsi, y a la que se ausentó el presidente de Brasil, Lula da Silva.

El tratado comercial aún no puede implementarse porque el Parlamento Europeo decidió con la mayoría de los votos de sus integrantes la revisión por parte del Tribunal de Justicia de Europa para que analice su impacto y decida sobre su puesta en vigencia.

Ese proceso podría demorar meses y hasta dos años, aunque también existe la versión de que la Comisión Europea podría aplicar el tratado comercial de manera provisoria hasta que sea convalidado o rechazado por el Tribunal de Justicia.

En el tratamiento del acuerdo, el peronismo exhibió sus divisiones ya que mientras el diputado nacional Santiago Cafiero, se expresó en contra, el ex ministro Agustín Rossi se inclinó a favor de ratificar el acuerdo.

El ex canciller señaló que este acuerdo “no garantiza que podamos tener accesos a los mercados europeos” y señaló que la “barreras pararancelarias que terminan funcionando como muros para que la producción agropecuaria no pueda penetrar”.

Por su parte, el santafesino dijo que “es un acuerdo que fortalece el Mercosur” y “lo consolida como actor económico comercial y lo referencia desde el punto de vista internacional”.

“Voy a votar a favor del acuerdo. A mi criterio es una insubordinación estratégica al presidente Donald Trump”, anticipó durante el debate.

La presidenta de la comisión de Relaciones Exteriores, Juliana Santillán (La Libertad Avanza) analizó que “este acuerdo es una señal clara” y que “el objetivo es claro: ampliar y facilitar el comercio de bienes y servicios, reducir las barreras arancelarias, mejorar competitividad y la cooperación”.

La diputada libertaria explicó que “este acuerdo no es un punto de llegada sino un punto de partida”.

“Estamos ratificando un rumbo. Argentina eligió la apertura, la competencia y la integración al mundo. Eso no implica desproteger a los sectores sensibles sino darles herramientas para competir”, aclaró.

En tanto, aseguró que “la historia demostró que el aislamiento no genera desarrollo productivo”.

“Necesitamos mercado, reglas claras y confianza. Este acuerdo contribuye a esos objetivos”, consideró Santillán, que a la vez enfatizó que “estamos ante una de decisión estratégica que trasciende a los gobierno

DEJA UNA RESPUESTA

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook
Instagram