Estaba en una habitación chica, color celeste, con una ducha a mi lado y yo sin ropa… me sentía mareada, veía borroso, como si recién me despertara y me encontraba desnuda, la ropa estaba a mi lado… lo primero que hice es tratar de ponerme algo de ropa, cuando de pronto abrieron una puerta que no había visto antes…
Como pude manoteé rápido una vedetina para ponerme y taparme como fuera, un hombre se asomó por la puerta para preguntarme si estaba bien, si necesitaba ayuda… traté de decirle que no necesitaba nada, pero evidentemente no era así…
Él entonces entró, me ayudó a levantarme y tratar de vestirme…. Y de pronto nuestra piel se rozó, sus manos me tocaron más allá de ayudarme y sentí un calor que avanzaba desde sus manos a mi cuerpo, no pude evitar tocar su rostro con una suave caricia que quería mucho más…
Me sentía segura en sus brazos, que subían cada vez más y me inundaba en un éxtasis divino, en un momento se posicionó detrás de mí, pasó suavemente una mano por la parte superior de mi espalda y con la otra mano rodeaba mi cadera, sentí que un rayo me traspasaba por todo el cuerpo llenándome de un fuego intenso que me hubiese gustado sentir por siempre…
Pero me desperté de la siesta, veía borroso, me encontraba vestida, sola y en la misma habitación de siempre…




