
Cristian Cabrera Ramirez, (48) el hombre detenido por el crimen de Leonel Santino Ortiz, el niño de 7 años asesinado durante una balacera en el asentamiento Junín, Las Heras, fue imputado este martes por el delito de homicidio agravado por el concurso premeditado y arriesga una pena de prisión perpetua.
La Justicia también informó que será juzgado por un jurado popular.
La ministra de Seguridad y Justicia de Mendoza, Mercedes Rus, confirmó la imputación a través de sus redes sociales y contó que fue ella quien le comunicó la medida a la madre de Leonel. La investigación está a cargo del fiscal de Homicidios, Oscar Malla.
La imputación contra el detenido y sus antecedentes penales

El acusado tiene 48 años, es exempleado municipal y padre de 7 hijos. Fue detenido durante un operativo realizado este martes en el barrio San Martín, de la Ciudad de Mendoza.
La investigación busca determinar su participación en el ataque a tiros ocurrido el lunes por la noche en el asentamiento Junín y establecer quiénes fueron los demás integrantes del grupo que llegaron hasta la vivienda y abrieron fuego.

La acusación que pesa contra Cabrera Ramirez es homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas en concurso ideal con homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas en grado de tentativa.
Cabrera Ramírez registra antecedentes judiciales. En 2018 fue condenado a un año de prisión en suspenso por tenencia ilegal de arma de fuego. También tuvo causas por amenazas y violencia de género y en el 2023 recibió una condena por lesiones leves agravadas por el vínculo.
El crimen de Leonel Ortiz
Fue durante la noche del lunes, cerca de las 21, cuando varios hombres llegaron a bordo de un automóvil rojo hasta una vivienda de Villa Junín, en Las Heras, donde se encontraban Leonel Santino Ortiz, de 7 años, y su familia. Los sospechosos irrumpieron en el lugar y comenzaron a disparar contra el domicilio.
Ante la ráfaga de disparos, los integrantes de la familia intentaron ponerse a resguardo dentro de la vivienda. Sin embargo, Leonel no logró ingresar a tiempo y quedó en medio del ataque. El pequeño fue alcanzado por tres proyectiles y quedó gravemente herido.
Tras la balacera, vecinos trasladaron al niño en un vehículo particular hasta el Hospital Carrillo, donde recibió atención médica. Pese a los esfuerzos de los profesionales, Leonel finalmente murió como consecuencia de las heridas sufridas.
De acuerdo con la investigación, el ataque habría tenido como objetivo a uno de los hermanos del niño y estaría relacionado con un presunto robo ocurrido antes del hecho de sangre.
La investigación avanzó durante las horas siguientes y, en la mañana del martes, Cristian Alejandro Cabrera Ramírez fue detenido en el barrio San Martín, señalado como el principal sospechoso por el crimen.
El recuerdo de un niño que dejó una huella

El asesinato de Leonel dejó un profundo dolor en Villa Junín, Las Heras, donde el pequeño era conocido cariñosamente como “Cachumba”. Entre quienes lo despiden están los integrantes del merendero Manos Solidarias, un espacio al que asistía y donde había construido vínculos con otros niños, profesores, talleristas y vecinos.
“Cachumba” era mucho más que un niño que participaba de las actividades del merendero. Era un chico al que habían visto crecer, que con el paso de los años se ganó el cariño de quienes compartían con él ese espacio. Así lo describieron desde Manos Solidarias al publicar un mensaje tras conocer la noticia de su muerte.
Lo recuerdan como un niño respetuoso, alegre y compañero, siempre dispuesto a compartir con los demás. En el merendero participaba de los talleres de murga y fútbol, donde encontraba un lugar para jugar, aprender, expresarse y compartir con otros chicos de la zona.
El merendero despidió al pequeño con una frase que sintetizó el dolor de la comunidad: “El Cachumba no era un número, ni una estadística. Era un hijo, un amigo, un compañero de juegos, un niño con una historia, una sonrisa y toda una vida por delante”.
«Su ausencia nos duele profundamente y tambien nos obliga a preguntarnos que sociedad estamos construyendo cuando un niño no puede estar seguro ni siquiera jugando, creciendo y haciendo su propia vida en su propio barrio» agregaron.
En Manos Solidarias cerraron su mensaje con un pedido que hoy atraviesa a quienes lo conocieron: “Justicia por Leonel”.

