Caso Salzmann: dictaron prisión preventiva para los cinco imputados del homicidio en el lubricentro


Con pruebas claves como la confesión de uno de los sospechosos y las imágenes de cámaras de seguridad, la Justicia le dio un espaldarazo a la investigación por el crimen en Guaymallén ocurrido en un lubricentro a mediados de febrero pasado. Los cinco sospechosos del expediente -cuatro presuntos asaltantes y un empleado- continuarán detenidos mientras avanza la pesquisa por el homicidio de Martín Norberto Salzmann.
El 18 de mayo pasado se dio inició a una audiencia donde la fiscal de Homicidios Claudia Ríos solicitó que queden alojados en el penal Brian Cubito Garro (27), Martín Pincho Falcón (35), Sebastián Polo Palacios (28), Jorge Zurdo Romero (27) y Ariel Colo Quarñolo (28). Entre sus argumentos, la magistrada consideró que a esta altura de la investigación hay pruebas suficientes para sostener la sospecha y que arriesgan una pena de prisión perpetua por lo que podrían escaparse si quedan libres.
En esa misma cumbre judicial, todos los abogados defensores -excepto los representantes de Zurdo Romero- plantearon sendas objeciones alegando que en algunos casos que las evidencias no son suficientes y en otros que no existe riesgo de fuga o de entorpecimiento de la investigación si recuperan su libertad.
Luego de dos semanas de analizar la causa con detalle, la jueza Mirna Montaldi le dio la derecha a la Fiscalía y dictó la prisión preventiva contra los imputados por homicidio criminis causa. También hizo lugar a otra solicitud de la acusación y trabó un embargo de un millón de pesos para cada uno de los sospechosos. De todas formas, la resolución es apelable y puede ser discutida en segunda instancia.
Crimen en Guaymallén
El 16 de febrero pasado, cerca de las 15, una banda de asaltantes ingresó al lubricentro Penta ubicado en calle Mitre, a metros del cruce con Mathus Hoyos, en Bermejo. Los malvivientes estaban armados y tenían guantes en sus manos. Rápidamente redujeron a una joven y comenzaron a exigirle el dinero que estaba en una caja fuerte. Se dirigieron hasta el fondo del comercio que colinda con la casa familiar.
Martín Salzmann, el propietario del lugar, salió al patio interno alertado por los ruidos. Los malvivientes lo redujeron tras un golpe en la cabeza con una barreta y segundos después efectuaron un disparo que impactó en su hemitórax izquierdo. El hombre murió a los pocos segundos.
Los asaltantes huyeron con la caja fuerte que tenía una suma de dinero en dólares que el comerciante había comprado pocos días atrás ya que tenía planeado unas vacaciones en Brasil junto a su hija, su pareja y sus padres -estos últimos ya lo estaban esperando en la frontera-.
La teoría de la Fiscalía es que el empleado del lubricentro, Colo Quarñolo, fue quien brindó el dato sobre el dinero y el funcionamiento del local. La hipótesis sostiene que este hombre tenía una deuda pendiente por compra de estupefacientes y decidió saldarla aportando el dato para los asaltantes.


