
Maestr@s, seños, señoritas… los podemos llamar con cualquier nombre y ellos siempre responden… siempre están, más allá de diferencias salariales con el gobierno o jefe de turno, más allá de diferentes formas de ver la educación o tratar a los alumnos, ellos siempre están…
Junto a los padres, tíos, abuelos, hermanos mayores o amigos: los maestros enseñan a leer, escribir, sumar y restar, pero sobre todo los buenos (que son todos) nos muestran diferentes formas de ver el mundo, nos ayudan a relacionarnos de otra manera. Nos comparten sus pasiones y nos la contagian… tal vez con un cuento, un dibujo, una mirada distinta a través de la ventana…
Los maestros nos dan mucho más de lo que creemos y merecemos… y si pueden tener una relación también con nuestros padres, se pueden combinar cosas maravillosas y pasan cosas hermosas, como compartir actos, salidas extraescolares y mucho más…
Ojalá que el tiempo nos acerque a los maestros y se los valore mucho más, gracias a ellos formamos nuestro carácter, además de aprender a defendernos en la vida. Hay deudas históricas con ellos, salariales de por sí, pero también, lamentablemente, de maltrato. Tenemos que aprender que su vocación y entrega es tan o más grande que gobernar, porque nos enseñan todo lo que necesitamos y más….
Más es una palabra que repito mucho, y es porque los maestros siempre suman en nuestras vidas!
Gracias y feliz día queridos maestros por todo y más!
Lo anterior lo escribí hace un tiempo y obviamente en tiempo de #Pandemia y #Cuarentena el saludo y la felicitación se multiplica por millones creería, porque ser docente por zoom, whatsapp o la aplicación que usen multiplica su trabajo.
PD: Fotos la primera con mi señorita Ana de primer grado, la segunda acto día del maestro en la primaria, yo era la seño jubilada


