

El predio de alrededor de 6000 metros cuadrados donde vivía el doble homicida Nicolás Gil Pereg no tiene paz. El terreno, ubicado frente al Cementerio de Guaymallén, lleva años desocupado, pero ahí adentro no dejan de pasar cosas.
En la mañana de este viernes la noticia fue que unas 15 familias habían intentado usurpar el terreno, e incluso hay versiones de que se estaban ofreciendo parcelas a la venta. Ya existe una denuncia y se abrirá una investigación.
Pero al día de hoy nadie -ni en la Justicia ni entre los representantes legales del fallecido israelí- tiene claro qué ocurrirá con esa propiedad.
Del fútbol al doble crimen
«Entrada anulada», se lee en el portón azul que da a la calle Roca, muy cerca del principal camposanto guaymallino. Adentro todavía quedan algunas estructuras, incluidas las tres habitaciones donde Pereg enterró a su madre y a su tía después de matarlas.
Más allá, subsisten algunas columnas metálicas que el «hombre gato» hizo poner hace más de una década, cuando soñaba con hacer funcionar ahí una cancha de fútbol. El proyecto se frustró -según contaba el homicida- porque un arquitecto lo estafó.
El israelí denunció a esa persona. Alegó que la estafa le había causado «secuelas que afectaron la relación con sus seres queridos» y el profesional en cuestión fue suspendido.
Y, que se sepa, nadie jugó nunca en esas canchas desiertas. En cambio, cada tanto se veían perros famélicos encadenados a los postes y los lugareños recuerdan que el personaje lanzaba alaridos por las noches.
En enero de 2019, el israelí recibió la visita de su madre, Pyrhia Saroussy (63), y su tía, Lily Pereg (54). Se encontró con ellas en Mendoza, las condujo al predio y allí las asesinó. Más tarde atravesó sus cuerpos con hierros de construcción y los enterró en uno de los rudimentarios cuartos.
Desde que Pereg fue capturado y juzgado, el sitio cayó en el abandono.
Así, el homicida fue condenado a perpetua, murió días atrás y este viernes se reportó la usurpación del lugar, por lo que se montó un operativo policial que terminó con al menos una mujer detenida.
En tanto, la Municipalidad de Guaymallén ya avisó que soldará el portón y montará luces y cámaras de seguridad en la zona. El hermano de Gil Pereg hizo la denuncia para ayudar a que avance el proceso judicial relacionado con la ocupación.
El testimonio de las familias
«Nos acorralaron, yo estoy en situación de calle. No hay orden de desalojo, nosotros averiguamos y hace seis meses que estamos, nos dijeron que acá sí podíamos usurpar. Nosotros entramos porque estaba el portón abierto y porque no tenemos donde vivir», dijo una mujer.
«Adentro ya no queda nadie, vinieron con mala intención desde la Policía. Queremos un lugar para vivir. Desarrollo Humano de Guaymallén nos dijo que acá podíamos vivir, no nos queremos ir porque no tenemos otro lugar, pero la Policía ya nos sacó a todos. Las pertenencias quedaron adentro», agregó la mujer.
Desde el interior del predio aseguraron que hay familias que han usurpado y permanecen allí hace más de seis meses, sin embargo, las denuncias comenzaron a realizarse el pasado lunes cuando se confirmó la muerte del israelí, ya que desde ese momento la situación comenzó a incrementarse aún más. Sin embargo, desde la Policía manifestaron que no es cierto que están ahí desde hace tanto y que la situación es de los últimos días.
En la noche el jueves hubo un intenso operativo con negociaciones para que los menores abandonaran el lugar, a su vez, otros hombres que durante el día salieron del predio, cuando volvieron no pudieron ingresar nuevamente.


