Jueza dejó en libertad a un acusado de violación por no tener antecedentes y ambos están siendo repudiados en redes sociales y afiches en la calle.
El sábado 23 de enero una joven de 18 años se presentó a una entrevista de trabajo, tras haberse negado a que la misma fuera la noche anterior durante una cena. Ése mismo día comenzó a trabajar en una tienda de ventadeo uniformes.
Su jefe comenzó a ofrecerle gaseosa y jugo para beber, al principio ella lo rechazó hasta que al mediodía aceptó un vaso de agua y comenzó a sentirse mareada. «Creo que el dueño de donde trabajo me drogó porque me siento mareada», escribió la joven en un mensaje a su hermana, quien inmediatamente se lo comunicó a su madre, quien se encontraba cerca del lugar. Ella llamó a la policía.
Los efectivos ingresaron al local, que tenía la persiana baja y detuvo al dueño, un hombre de 35 años, al encontrar a la joven sobre una escalera en el fondo del comercio con el torso desnudo y supuestamente bajo el efecto de psicotrópicos. También tenía la ropa sucia, la ropa interior mal puesta, descalza y con los cabellos revoltosos, según palabras de la madre de la víctima.
Rápidamente dieron aviso al SAME, la trasladaron al Hospital Ramos Mejía, donde fue atendida para establecer si había sufrido un abuso sexual.
La causa quedó a cargo del Juzgado Criminal y Correccional 15, en manos de la jueza Karina Zucconi, quien imputó al acusado: Irineo Humberto Garzón Martinez por el delito de abuso sexual simple y le concedió la libertad por no contar con antecedentes.
«Mi hija está muy mal porque le dieron la libertad al hombre. Ella está ahora con asistencia psicológica», afirmó la madre de la joven.
En las redes sociales, Twitter especialmente, están siendo escuchados tanto el hombre como la jueza que le concedió la libertad y se organizam distintas marchas a través de afiches por la calle pidiendo justicia.






