28 de diciembre de 1895: se estrena la primera película. Un pequeño repaso de la historia del cine




El 28 de diciembre de 1895 nace el cine. Los hermanos Louis y Auguste Lumière presentan el cinematógrafo, que habían patentado en febrero. Filman la que se considera la primera película de la historia: Salida de los obreros de la fábrica Lumière en Lyon Monplaisir,que es presentada de manera comercial en un sótano en París, junto a otros dos cortos de su autoría: Llegada de un tren a la estación de la Ciotat y El regador regado.
Historia del cine
Como su nombre lo indica, la historia del cine es la rememoración de los inventos, inventores y eventos que dieron nacimiento a la cinematografía. Se extiende desde sus inicios mudos en blanco y negro, hasta sus vertientes contemporáneas, digitales y abundantes en efectos especiales computarizados.
Esta es una historia que comprende casi dos siglos, desde finales del XIX hasta el tiempo presente, y que va de la mano de la invención fotográfica. El cine es una técnica de captura, edición y reproducción de imágenes y sonido. Opera en base a soportes fotosensibles, aparatos de computación y proyectores especializados, para ofrecer al público espectador la impresión del movimiento.
Esta técnica se ha perfeccionado en nuestros días con la incorporación de la tecnología digital y la profesionalización del oficio cinematográfico. Se ha logrado un lenguaje artístico propio que hoy en día es reconocido como el “noveno arte” y que, en tanto industria del entretenimiento, moviliza cuantiosas cantidades de dinero en el mundo entero.
Origen del cine
El origen formal del cine se remonta al siglo XIX, con la invención de la fotografía. Con ella se dieron los primeros pasos hacia la generación de la impresión del movimiento, gracias a la persistencia retiniana (la mínima perduración de las imágenes vistas en la retina humana cuando se proyectan a gran velocidad) y al principio de la cámara oscura.
La primera proyección fílmica exhibida al público tuvo lugar en París el 28 de diciembre de 1895. Consistía en una proyección de la salida de unos obreros de una fábrica en Lyon. Fue grabada por los célebres hermanos Lumière, quienes en un año produjeron más de 500 películas de no más de un minuto de duración.
A esa primera proyección acudieron apenas 35 personas, pero la voz se corrió muy rápidamente en París y pronto hubo multitudes deseosas de ver el nuevo invento, anunciado como Cinématographe Lumière.
También es célebre la anécdota de que una de sus primeras proyecciones involucró la filmación frontal de un tren que llegaba a la estación. El público asistente, temeroso de que el tren los atropellara, huía de la sala.
La magia de Georges Méliès
Uno de los grandes precursores del cine fue Georges Méliès. Debido al entusiasmo que le causó, decidió invertir en la tecnología de los hermanos Lumière. Propuso importantes innovaciones que cambiaron el carácter naturalista, realista y pasivo de las grabaciones de los Lumière.
Por el contrario, Méliès creaba historias de ficción dotadas de efectos especiales, escenografías de cartón, maquillaje y saltos en la edición. Se trataba de fábulas infantiles y relatos fantásticos, gracias a los que aún hoy es recordado como el “mago del cine”. Entre ellas estuvieron “Viaje a la luna” (1902) y “El viaje imposible” (1904), inspiradas en los libros de Julio Verne.
(Recomiendo ver la película Hugo para conocer más sobre la magia de Georges Méliés)
Cine mudo y cine sonoro
Ya en 1902, Edison dio los primeros pasos hacia el registro de audio e imagen a la vez, aunque con muy poca calidad todavía. Además, gracias al cronófono de León Gaumont en 1910, la posibilidad de incluir sonido en los filmes comenzó a vislumbrarse.
Sin embargo, el cine fue mudo durante sus primeros 30 años. Se continuó acompañando las proyecciones con música en vivo hasta 1927, cuando el primer largometraje sonoro fue posible, a través de la sincronización de un disco reproducido al mismo tiempo que el film. Esta primera película sonora fue El cantor de Jazz de la Warner Brothers en Estados Unidos.
El cine a color
La invención del cine a color fue una preocupación de los pioneros del cine, que como Méliès procedían a colorear uno por uno los fotogramas de sus filmes. Era una técnica muy poco eficaz y costosa.
Sin embargo, en 1915 apareció Technicolor, una compañía que trabajó durante años en la producción de sistemas fílmicos a base de colores primarios, que permitieron inicialmente insertar secuencias de color en filmes de blanco y negro. Recién en 1929 se proyectó el primer largometraje a colores: On with the Show!
En 1932 se incorporó un tercer color a la paleta y se logró un sistema en base a los tres primarios, que daba grandes resultados. Fue empleado por Disney en sus animaciones. Finalmente este sistema fue reemplazado en 1950 por el propuesto por la empresa Eastman Kodak, mucho más sencillo y eficaz.
El cine digital
El espíritu del cine cambió enormemente luego de la aparición de las computadoras. El mundo digital permitió, por un lado, la filmación directamente en formatos digitales mucho más flexibles y de mejor rendimiento.
Por otro lado, se incorporaron efectos especiales digitales, que no requerían de tramoyas y artificios técnicos, sino de programas de computación y post-producción. Además se crearon nuevas técnicas de animación y nuevos formatos fílmicos, generando una verdadera revolución en la industria.
Aunque a veces es mucho mejor no abusa de tantos efectos 3D o 4D, porque se pierde un poco la magia del cine…


