Quiero Decir

Mi diario digital…

Alain Delon se someterá al suicido asistido en Suiza

El actor de origen francés Alain Delon publicó un mensaje de despedida en su cuenta de Instagram después de que su hijo Anthony revelara su intención de cometer un suicidio asistido.

“Me gustaría agradecer a todos los que me han acompañado a lo largo de los años y me han brindado un gran apoyo, espero que los futuros actores puedan encontrar en mí un ejemplo no solo en el lugar de trabajo, sino en la vida cotidiana, entre victorias y derrotas. Gracias, Alain Delon”, dice el mensaje publicado.

A los 86 años, el actor contará con la ayuda de la legislación de Suiza, país donde vive, que permite el suicidio asistido (bajo ciertas condiciones) y una droga específica que tendrá que tomar.

A diferencia de la eutanasia, en la que el paciente se encuentra con una enfermedad terminal que es abreviada por los médicos, en el suicidio asistido esto lo hace la propia persona, luego de cumplir una serie de requisitos.

La decisión de Delon puede provenir de su experiencia con la muerte de su exesposa y madre de Anthony, Nathalie Delon. Ella había sido su colega y esposa de 1964 a 1969 y falleció de cáncer de páncreas en enero de 2021. La mujer deseaba la eutanasia, pero no pudieron cumplirla debido a las leyes en Francia. “Mi madre, que era un espíritu libre, deseaba morir de la misma manera que vivió su vida”, reveló Anthony.

Decidir cómo y cuándo morir

“En este caso, la persona tiene una decisión, pero precisa de la asistencia de su hijo para ejecutar lo que él quiere. Es algo que debemos hablar, decidir, manifestar antes de que este tipo de situaciones lleguen. En la Argentina, existe la ley de la muerte digna y si bien no promueve la eutanasia, permite que la persona puede dejar firmado qué acciones se quieren permitir y cuáles no ante determinados pronósticos. Por ejemplo, si acceder a medidas de reanimación o no”, comparte Miguel Acánfora (M.N. 52.023), especialista en Gerontología y Geriatría y en Medicina Física y Rehabilitación.

La eutanasia es la práctica de terminar intencionalmente con la vida de uno para aliviar el dolor y el sufrimiento. En algunos países, este procedimiento está permitido, mientras que, en otros, está prohibido. Varios países también permiten la eutanasia pasiva. Esta forma de eutanasia se produce por una omisión o retirada del tratamiento necesario para mantener vivo al paciente.

Delon es un defensor de la eutanasia desde hace mucho tiempo. “La eutanasia es lo más lógico y natural. A partir de cierta edad y momento, tenemos derecho a partir silenciosamente de este mundo sin el apoyo de un hospital o dispositivos de soporte vital”, señaló en una entrevista con los medios el año pasado.

Leé también: “Esteban Bullrich es un ejemplo como ciudadano”: el mensaje del abogado con ELA que pide una ley para morir con dignidad.

La palabra eutanasia proviene del griego antiguo que significa “buena muerte”. El primer uso del término se atribuye al historiador Suetonio, que describió cómo el emperador Augusto, que “murió rápidamente y sin sufrir en los brazos de su esposa, Livia, experimentó la eutanasia que había deseado”.

El derecho a elegir cómo morir

“La cuestión del derecho a elegir cómo morir, debería invitarnos, como sociedad envejeciente, a preguntar a cada persona dependiente de los fármacos, maquinarias, familiares o, peor aún de extraños, qué valor le da a la vida. Los esfuerzos médicos y descubrimientos farmacológicos son bien recibidos por la humanidad, pero no pueden constituir una obligación para cada humano”, plantea Silvia Perelis (M.N. 20.404), psicóloga especialista en gerontología.

“Es un tema sumamente importante, con muchísimas aristas. Soy muy respetuosa de lo que cada persona siente ante una enfermedad, ante el envejecimiento, a la cercanía de la muerte o al cansancio de vivir. Aprendí a acompañar y a no juzgar, por lo que es difícil simplificar el tema en una opinión, pero me gustaría vivir en un mundo donde las opciones al final de la vida incluyeran la muerte voluntaria”, afirma la abogada Susana Ciruzzi, miembro del Comité de Ética del Hospital de Pediatría Prof. Dr. Juan P. Garrahan.


Michel Roland, médico de eutanasia (LEIF) en Bruselas y miembro de la Association Pour le Droit de Mourir Dans la Dignité (asociación por el derecho a morir con dignidad), explica cómo la eutanasia cambió en los últimos 40 años de una forma clandestina, pero humana, de poner fin a la vida, a un marco legal que ofrece la posibilidad de una despedida digna con toda apertura y sin repercusiones legales para el médico tratante o la familia del paciente.

En los países donde la eutanasia es legal, por ejemplo, los Países Bajos, Bélgica, Canadá, Luxemburgo, Colombia y Nueva Zelanda, se les permite selectivamente la práctica a los pacientes que sufren de “dolor insoportable con poco potencial de mejora médica”.

En Suiza, uno puede elegir el suicidio asistido con la ayuda de un extraño que no tiene un “motivo egoísta”, como la herencia, independientemente de la edad o el dolor sufrido. Hay agencias que conectan a las personas que quieren la eutanasia y los hospitales.

La situación en la Argentina ante la eutanasia o muerte voluntaria

“En la Argentina, hablar de muerte voluntaria es distinto. Las sociedades son distintas. En Canadá, por ejemplo, están garantizados los cuidados paliativos, cosa que no ocurre en nuestro país. Hoy, menos del 14 por ciento de las personas que lo necesitan accede a estos cuidados, a pesar de estar contemplados en el Programa Médico Obligatorio (P.M.O.)”, plantea Ciruzzi.

Las conclusiones de una encuesta transversal entre el público en general encontró evidencia de que la edad, el nivel de educación, la orientación política y el lugar de residencia tienen un impacto en las opiniones de las personas sobre la eutanasia. El 77% de los encuestados piensa que los procedimientos de retención y retiro del tratamiento que prolonga la vida deben estar regulados por la ley debido al temor al abuso.

“Respetar la vida de la persona mayor, velar por su dignidad, también debe involucrar la decisión de cómo y cuándo morir. Para muchos, este acto de decisión, es el único vínculo que le queda con la propia existencia”, revela Perelis.

DEJA UNA RESPUESTA

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook
Instagram